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¿Por qué y para qué hacer un Test de Usabilidad?

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¿Lanzarías un coche al mercado sin haber comprobado antes que todo funciona? Y como consumidor, ¿lo comprarías sin haberlo probado antes? Casi con total seguridad, la respuesta es negativa. Lo mismo ocurre con un entorno digital, ya se trate de una web, una app o un prototipo. El desarrollo de este tipo de productos digitales requiere un trabajo en cadena que implica y afecta a muchos eslabones: programadores y desarrolladores, diseñadores, product managers, marketing, contenido… por ello, realizar un test de usabilidad para detectar fallos, solucionar problemas y evitar cambios futuros antes del lanzamiento del proyecto es fundamental para su éxito, además de para reducir costes y esfuerzos innecesarios.

El protagonista principal del test de usabilidad es el usuario y su comportamiento al navegar por un determinado site. Este usuario puede encontrarse con dificultades para realizar una tarea concreta, como por ejemplo no encontrar cómo filtrar el tipo de coche que quiere alquilar, cómo suscribirse a la newsletter en un e-commerce o tener problemas en el proceso de registro en la web de su banco online. Entonces… ¡saltan las alarmas! Para evitar daños mayores, a todos estos “pequeños problemas” vamos a poder darles respuesta y solución gracias a los test de usabilidad.

Para empezar, piensa en los objetivos que quieres conseguir con este tipo de test (te damos unos segundos…). Ahora, vamos a aplicar las técnicas de investigación más adecuadas desde dos enfoques distintos: desde un punto de vista más cuantitativo o más cualitativo. ¡A continuación te las contamos!

Test de usabilidad: enfoque cualitativo

Si el objetivo más primario de tu investigación es evaluar la experiencia integral del usuario en tu web o app, es decir, detectar problemas e identificar posibles mejoras, entonces da la bienvenida al test de experiencia de usuario o de usabilidad desde un punto de vista más cualitativo. Este tipo de estudio tiene unas características propias que lo define y también limita en varios aspectos, como el tamaño de la muestra, las técnicas empleadas o la información obtenida.

Empecemos por la muestra. Para este tipo de investigaciones se recomienda que la muestra sea pequeña, con pocos usuarios, debido a la profundidad de cada estudio individual, además del presupuesto y tiempo que supondría hacer este estudio con una muestra más extensa.

El número exacto depende de cada caso concreto e investigación, pero en líneas generales se recomiendan muestras en torno a 10 personas y, en todo caso, inferior a 20 sujetos. En este sentido, los resultados no tienen un carácter estadístico y extrapolable al total de la población, pero si nos van a dar las claves y porqués de los problemas que encuentren los usuarios al navegar. Estos problemas o errores, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos para las personas que diseñan y ejecutan el proyecto que se somete a investigación al estar contaminados, en cierto modo, por el propio proceso de desarrollo.

En cuanto a las técnicas y resultados, este tipo de estudios se basa fundamentalmente en entrevistas individuales o focus group. En cada una de las sesiones, en torno a una hora de duración, se llevan a cabo tareas de card sorting y tree testing para evaluar la comprensión de menús y arquitectura de la información del site; heatmaps para identificar los movimientos de ratón, secuencias de clicks y scroll, además de la propia grabación de la sesión para entender el flujo y comportamiento de los usuarios.

Por la propia metodología empleada, se obtendrá una gran cantidad de información para analizar y con un carácter subjetivo. Es decir, el investigador deberá estar muy atento a reacciones, gestos o comentarios de la persona que realiza el test para poder trasladar de la manera más fidedigna el comportamiento y problemática con la que se encuentra el entrevistado al realizar las tareas propuestas.

 

El objetivo es descubrir los problemas con los que se encuentra el usuario en la navegación.

Test de usabilidad: enfoque cuantitativo

Si al plantearte el estudio de usabilidad, tus objetivos tienen más que ver con el negocio y la conversión y tu propósito es obtener patrones globales de uso, entonces la metodología que mejor se adapta a tu caso son los test de usabilidad cuantitativos.

En este caso, no se busca la profundidad de las respuestas de unos pocos ‘elegidos’, sino obtener tendencias de comportamiento estadísticamente representativas. En este sentido, las preguntas y tareas se dirigirán a una muestra más masiva con validez estadística. Como ocurre con los estudios cualitativos, no existe la muestra óptima y exacta, pero se recomienda que esta cifra sea superior a 250 . Una muestra óptima recomendada podría ser de  400 usuarios.

Los test de usabilidad cuantitativos tienen un gran aliado en los estudios de mercado online gracias a nuestra herramienta WAT Survey, estudios que pueden dirigirse a una muestra todo lo amplia que queramos y con la segmentación que prefiramos establecer. De esta manera, se pueden plantear test A/B para saber cual de las dos opciones dadas funciona mejor para el usuario, test de primer impacto, test de concepto, elección de copys y CTAs… en definitiva, cualquier análisis funcional que proponga tareas con las que medir la eficacia y eficiencia del entorno a analizar.

 

Gracias al test cuantitativo podremos definir qué funciona y qué no y cumplir objetivos de conversión y negocio.

¿Qué metodología elegir?

Ambas metodologías no son excluyentes entre sí y, la situación ideal, es que sean complementarias. ¿Por qué? Porque el test cuantitativo puede refutar con números los análisis y conclusiones obtenidas en el test cualitativo. Esto es, validar de una manera matemática que opción funciona mejor con relación a los problemas identificados y ofrecer al mercado el producto con mayores índices de usabilidad y garantía de éxito posible.

En We are testers somos especialistas en ambos tipos de metodología y tenemos la capacidad de adaptar los diferentes tipos de test a cada caso de estudio concreto. La aplicación de estas metodologías han ayudado a marcas como Desigual, Axa o Europcar a identificar problemas y proponer mejoras en diseño de un nuevo aplicativo de la marca, conocer por qué funciona o no diversas funcionalidades planteadas en sus páginas web o analizar el proceso de contratación para mejorar las conversiones a través de su site.

 

¿Hablamos? Contacta con nosotros en info@wearetesters.com o a través de nuestro formulario de contacto.