¿Cómo afecta la usabilidad web y experiencia de usuario a las conversiones?

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Seguro que más de una vez has vivido esta situación: entras a una web y no consigues encontrar aquello que buscas. El camino que te lleva hasta tu objetivo se te resiste y, puede ser que sea lunes o que no hayas tomado el tercer café del día, pero no, no debería ser tan complicado. La web en cuestión debería ser fácil de usar por parte de cualquier usuario, incluida la vecina del cuarto o tú mismo en ayunas. De eso va la usabilidad, un concepto que deriva de la expresión ‘user friendly’, es decir, conseguir hacer ‘amigable’ el uso de una web o app en el caso de la usabilidad web.

Partiendo de esta base, la usabilidad web es un factor determinante que debemos tener en cuenta para conseguir los objetivos que nos planteamos con nuestra web, ya se trate de aumentar las ventas en un e-commerce, conseguir suscriptores, hacer crecer el tráfico o que el usuario realice cualquier tipo de tarea de manera general. Una usabilidad web mal planteada puede generar que un usuario abandone el carrito porque no encuentre la política de devoluciones o de envíos, o bien que se marche de tu página porque esta tarda demasiado en cargar o porque en la versión móvil de la misma no tiene acceso al formulario en el que resolver sus dudas antes de realizar una compra. Y cualquiera de estas situaciones, deberían ser evitadas a toda costa.

Todos estos aspectos afectan de forma directa al negocio y captación de leads y se hace evidente que, sin una buena usabilidad, es muy complicado poder aumentar las conversiones. Vamos a analizar los factores claves para que esa web o app funcione, sea lo más ‘user friendly’ posible y las herramientas que podemos utilizar para testar y conseguir que así sea, ya que todo ello afectará a nuestras conversiones de negocio.

Marcar unos objetivos web y flujos de navegación

Como en muchos otros aspectos de la vida, tener claros los objetivos es crucial para diseñar una web de una manera u otra. Los objetivos de negocio -ya sean aumentar ventas, conseguir contactos de clientes potenciales o mejorar el branding-, deben estar presentes desde el primer momento de creación de la web o app para definir un desarrollo posterior correcto.

Una vez definidos estos objetivos, el siguiente paso debe pasar por identificar los flujos de navegación del usuario, es decir, conocer y facilitar el camino por el que el usuario deberá navegar para acabar convirtiéndose en una conversión. Esto quiere decir que, si nuestro objetivo es aumentar las ventas, los CTAs que nos impulsen a la compra deberán estar 100% visibles y accesibles para hacer la compra más fácil al usuario o si el objetivo es conseguir más contactos, se debería facilitar al máximo el camino que debe recorrer para llegar al formulario.

Diseño y experiencia de usuario

El diseño es otro de los grandes aliados de la usabilidad web para conseguir los objetivos que nos hemos marcado y una experiencia de usuario satisfactoria. Y decimos diseño entendido en su sentido más amplio, es decir, el diseño del site o app que puede provocar que los usuarios consigan sus objetivos o que abandonen la plataforma en la búsqueda de alternativas que satisfagan mejor sus objetivos.

A la hora de diseñar este prototipado de lo que será nuestro producto digital, uno de los aspectos imprescindibles a tener en cuenta es el consumidor de esta plataforma, es decir, el usuario, sea el eje central del diseño web, una estrategia conocida como ‘design thinking’, y que basa el diseño teniendo en cuenta las características concretas y perfil del usuario, su entorno, sus necesidades, objetivos… Pero para poder poner el usuario en el centro y darle lo que necesita, debemos conocerle en profundidad: cómo se desenvuelve frente al diseño de nuestra web o app, saber si entiende la estructura o menús, su comportamiento ante las llamadas a la acción, su comprensión de los menús… es decir, testar su experiencia de usuario en un entorno digital para identificar mejoras o las razones por las que no se consiguen los resultados esperados. Todo con el objetivo final de optimizar conversiones, ya sean ventas, generación de leads… Vamos a ver cómo hacerlo.

 Test de usabilidad web y experiencia

Los test que valoran la experiencia de usuario son la herramienta perfecta para saber si hemos aprobado o no a la hora pensar, diseñar y estructurar nuestra web o app. Es muy posible que tú, como padre o madre de la criatura, o el equipo involucrado en el desarrollo, entendáis perfectamente cómo llegar del punto A al punto B, dónde encontrar el formulario de contacto o comprar en 2 simples golpes de click, sin embargo, una persona totalmente ajena puede no tenerlo tan claro.

En este sentido, podemos abordar y testar la experiencia del usuario desde dos puntos de vista complementarios. Por un lado, con un test funcional, gracias al cual usuarios reales e independientes de tu producto o servicio evalúan tu web para detectar posibles fallos de funcionamiento y, por otro lado y como comentábamos anteriormente, con un test de usabilidad web. Gracias a este tipo de test podremos conocer la experiencia integral del usuario en un entorno digital, por qué no consiguen los resultados o identificar errores que eviten el abandono o frustración en la navegación.

Estos test para evaluar la experiencia y usabilidad pueden realizarse en cualquier fase de desarrollo del producto, tanto previamente a su lanzamiento con un pequeño grupo de usuarios con el objetivo de minimizar riesgos, como una vez desarrollado y publicado para testar nuevas funcionalidades, cambios de diseño o de estructura…

El objetivo, en ambos casos, no es otro que identificar fallos y oportunidades de mejora y que tu producto sea lo más usable posible para lograr el objetivo final: aumentar las conversiones.

 

 

Si estás pensando testar tu web, app o prototipo, tanto a nivel funcional como de usabilidad, y no sabes por donde empezar, escríbemos a [email protected] y nuestros expertos en experiencia de usuario y cliente te asesorarán sobre los pasos a seguir para conseguir tus objetivos.